Heladas y Riesgos
La helada es un fenómeno meteorológico que se produce cuando las temperaturas bajan por debajo de los cero grados centígrados, temperatura a la que se inicia la congelación del agua. Es por ello que todas las plantas son sensibles a las heladas.

Las heladas provocan un daño que comienza con la ralentización de la actividad biológica de las plantas y que continúa con la destrucción de sus tejidos, hasta llegar a la muerte celular. Además, las plantas no pueden absorber el agua cuando el suelo está helado, por lo que pueden sufrir sequía y deshidratación.Existen varios tipos de heladas, en función de ello el grado de agresividad en plantas varía. De tal manera que hay heladas suaves, medias y fuertes.

En las heladas suaves las temperaturas caen ligeramente por debajo de 0º C y se recuperan pasadas unas horas, un ejemplo de helada suave es la helada por evaporación del agua o rocío. Las heladas medias, cuya temperatura cae por debajo de los 0º durante la noche y los días de invierno, suelen ser heladas por radiación producidas por el enfriamiento de las capas más bajas de la atmósfera debido a la pérdida progresiva del calor de la tierra. Y las heladas fuertes son muy severas porque las temperaturas se mantienen por debajo de los -10º C durante gran parte del invierno. Un caso de helada fuerte puede ser por advención con vientos con una velocidad superior a los 15 km/h que por lo general deshidratan a las plantas y acaban con los jugos celulares, pudiendo así llegar a matar a la planta, en tal caso la planta sufrirá la denominada helada negra. Para prevenir este tipo de heladas, a continuación podemos seguir una serie de recomendaciones:

  • Regar de manera abundante en otoño para que las plantas se mantengan bien hidratadas y así poder activar sus mecanismos de defensa contra las heladas. Pero es importante tener en cuenta que no se debe regar con temperaturas bajas o con riesgo de helada puesto que el agua se congelará y dañará las raíces de las plantas.

  • Acolchar el suelo antes del inicio del frío, con una capa de 5-10 cm de mulching o acolchado sobre la base de las plantas para evitar pérdidas de calor y humedad en el suelo y así proteger las raíces de las plantas.

  • Utilizar campanas de vidrio por la noche para proteger a las plantas pequeñas, hortalizas y demás ejemplares jóvenes.

  • Los plásticos como por ejemplo el de burbujas, la fibra de coco y las telas también son un buen recurso ante las heladas nocturnas, sobre todo para las plantas cultivadas en macetas de exterior. Un buen consejo es colocar la maceta dentro de otra maceta más grande y rellenar el hueco con paja.

  • Los materiales flexibles sirven para proteger la base de los troncos y tallos de algunas plantas o árboles frutales ya que actúan como aislantes del frío.

  • Las macetas con ruedas son útiles para poder transportarlas a un lugar más resguardado durante los días y noches con heladas.

  • El semillero es útil para adelantar la plantación de hortalizas y plantas de temporada.

  • Invernadero o interior de la casa es una de las mejores soluciones para las plantas más sensibles a las heladas y en los meses más cálidos sacarlas al jardín o exterior.

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